Cap. 4 - Restablecimiento del Impuesto sobre el Patrimonio

4.1. Introducción

El Real Decreto-Ley 13/2011 ha reintroducido con carácter temporal el Impuesto sobre el Patrimonio, cuya exacción se había suprimido con efectos del ejercicio 2008. Si bien la reintroducción de la figura tributaria es de carácter temporal para los ejercicios 2011 y 2012, se hace preciso de cara al cierre del ejercicio conocer las características de su aplicación y los cambios incorporados, al objeto de conocer adecuadamente el impacto efectivo para cada contribuyente. Cabe señalar que, la propia norma prevé la aplicación de la bonificación del 100% a partir del ejercicio 2013.

Como es conocido, la Ley 4/2008 por la que se suprimió el gravamen del Impuesto sobre el Patrimonio no efectuó una derogación del tributo, sino que estableció una bonificación del 100% de la cuota íntegra, produciéndose de este modo la ausencia efectiva del gravamen, tanto en el caso de obligación personal como por obligación real (no residentes).

El legislador optó por mantener la vigencia de la Ley 19/1991 básicamente por 2 motivos:

  1. Mantener la vinculación con otros tributos -en especial con el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones-.
  2. Al tratarse de un tributo cedido a las Comunidades Autónomas, la supresión hubiera requerido de una reforma de la normativa referida al régimen de financiación de las mismas.

Por tanto, la reintroducción de la vigencia del Impuesto sobre el Patrimonio se ha efectuado manteniendo la estructura del mismo, posibilitando así la aplicación para el mismo ejercicio 2011. En particular, se mantiene en vigor los criterios de valoración de los bienes y derechos a efectos de determinar la base imponible del impuesto, así como los tipos de gravamen que oscila entre el 0,2% y el 2,5%.