Cap. 4 - Restablecimiento del Impuesto sobre el Patrimonio

4.5. Reflexiones acerca de la figura del Impuesto sobre el Patrimonio

Ante la reintroducción del Impuesto sobre el Patrimonio, y aunque sea de forma temporal para los ejercicios 2011 y 2012, cabe examinar las opciones para minorar su impacto, acudiendo a la propia regulación del tributo.

Así, se pueden citar las siguientes cuestiones para reducir el impacto en su aplicación:

  • La opción más plausible para reducir su impacto es agrupar los activos empresariales o los bienes que generan rentas empresariales para aplicar la bonificación a dicho tipos de bienes (ya existente en la normativa previa a la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio en el año 2008).
  • Ahorrar, sujeto a los límites vigentes para las aportaciones, en los instrumentos de previsión social que están exentos (Planes de Pensiones, Planes de Previsión Asegurados, Aportaciones a Mutualidades de Previsión, etc.).
  • Instrumentar parte del ahorro en seguros de vida de jubilación en los que no exista derecho de rescate. Si bien se trata de una cuestión controvertida, la normativa del Impuesto sobre el Patrimonio establece que debe computarse por el valor de rescate; por tanto, en caso de inexistencia podría esgrimirse el no cómputo en la base imponible.
  • Tratar de minimizar el pago del impuesto en aquellos contribuyentes que posean un patrimonio elevado y rentas escasas. Ello es debido a que la norma establece que la cuota a pagar por IRPF así como el Impuesto sobre el Patrimonio no podrá exceder del 60% de la base imponible del IRPF (se excluye de dicho cómputo las ganancias y pérdidas patrimoniales a más de 1 año). Por tanto, cuanto menor sean los ingresos, menor será la cuota a pagar en el Impuesto sobre el Patrimonio, si bien la reducción de la cuota del Impuesto sobre el Patrimonio será al menos del 20% (es decir, una reducción máxima del 80%).

    En relación a los productos de ahorro e inversión que asimismo pueden coadyuvar a aplicar dicha regla estaría aquéllos generadores de plusvalías (acciones, fondos de inversión).

  • Considerar las Comunidades Autónomas en las que se aplica la bonificación del 100% en el tributo: Baleares, Madrid y Valencia.

Al objeto de apreciar la importancia de la planificación del impuesto y la aplicación de la regla anteriormente expuesta relativa al límite conjunto IRPF e Impuesto sobre el Patrimonio, veamos el siguiente ejemplo:

Ejemplo

Un contribuyente tiene 68 años y tiene una base imponible en el IRPF de 25,000 euros derivada de su pensión de jubilación. Su patrimonio está compuesto por 2 millones de euros en activos financieros y 1 millón de euros en inmuebles (no vivienda habitual).

Se supone que los activos financieros están íntegramente invertidos en fondos de inversión, cuyas rentas no computan a efectos del cómputo.

- Cuota íntegra IRPF 3,200 euros

- Cuota íntegra IP 21.042 euros

- Suma de cuotas IRPF + IP 24.242 euros

El sumatorio no puede exceder 60% 25,000 euros = 15.000 euros

Por tanto, la reducción es 24.242 15.000 euros = 9.242 euros; 21.042-9.242= 11.800 euros a pagar en concepto Impuesto Patrimonio + 3.200 IRPF = 15.000 euros

En todo caso, la cuota mínima del Impuesto Patrimonio es 20% 21.042 euros = 4.208,40 euros. En este caso, se supera la cuota mínima.